Un evento de reconocimiento a policías municipales, presidido por el alcalde de Nezahualcóyotl, Adolfo Cerqueda Rebollo, ha desatado una ola de descontento dentro de la misma corporación. La molestia radica en que varios de los condecorados pertenecen a la Coordinación de Inteligencia, un área que actualmente se encuentra bajo investigación por graves abusos policiales.
Mientras el presidente municipal aplaudió públicamente el desempeño del cuerpo de seguridad, diversos elementos policiacos expresaron que galardonar a un grupo señalado por malas prácticas contradice el discurso oficial de transparencia y rendición de cuentas.
Las denuncias y carpetas de investigación abiertas
El descontento se origina en las acusaciones formales de Ximena Ibarra Helú y Nicole Daniela Vega Helú, quienes denunciaron haber sido víctimas de violencia física y psicológica tras ser arrestadas por dichos agentes.
Debido a la gravedad de los testimonios, un Juzgado de Control de Nezahualcóyotl ordenó la intervención de las fiscalías especializadas, lo que derivó en la apertura de dos carpetas de investigación en mayo de 2026:
NEZ/NEZ/NZ3/062/125518/26/05 (iniciada el 10 de mayo de 2026 ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción).
TOL/CCF/FTT8107/136254/26/05 (iniciada el 18 de mayo de 2026 ante la Fiscalía Especializada en la Investigación del Delito de Tortura).
Ambos expedientes siguen en fase de integración y, por el momento, no existe un veredicto judicial que determine la culpabilidad de los oficiales.
Un reconocimiento inoportuno
La entrega de estas distinciones ha colocado a la administración de Adolfo Cerqueda en una posición sumamente incómoda frente a la opinión pública. Aunque legalmente se debe respetar la presunción de inocencia de los uniformados mientras sigan las indagatorias, al interior y exterior de la corporación queda el cuestionamiento de si era prudente premiar a elementos cuyo comportamiento ético y legal está siendo seriamente auditado por la justicia

