El senador de Movimiento Ciudadano, Luis Donaldo Colosio, arremetió contra el partido en el poder al afirmar que Morena carece de humildad para gobernar, no tolera las críticas y adolece por completo de autocrítica. Estas declaraciones surgieron como respuesta directa a los cuestionamientos que le lanzó el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo.

En entrevista con Azucena Uresti para Radio Fórmula, Colosio fue claro: no caerá en la trampa de la provocación. Aunque reiteró que su aprecio por Durazo sigue intacto y lo considera un amigo, le recordó que su atención debería estar puesta en los problemas de Sonora, no en distraerse con su figura.

El origen del roce se dio después de que el senador usara la tribuna del Congreso para cuestionar al gobierno de la Cuarta Transformación, lo que desató una ola de críticas desde las filas de Morena. Entre sus detractores apareció precisamente Durazo, quien, en una publicación, llegó a calificar a Colosio como «novato». Ante esto, el emecista aseguró que hace falta madurez emocional para separar lo personal de lo profesional, y reveló que, pese a la polémica, Durazo no ha intentado comunicarse con él después de aquel mensaje, del mismo modo que él tampoco tiene motivos para buscar al gobernador.

El trasfondo electoral de 2027
Este cruce de declaraciones no es casualidad. De acuerdo con información de MVS Noticias, las encuestas ya colocan a Luis Donaldo Colosio como la principal figura de la oposición en Sonora, e incluso como el favorito para arrebatarle la gubernatura a Morena en los comicios de 2027, justo cuando Durazo termine su mandato.

Aunque Colosio ha desarrollado gran parte de su carrera política en Nuevo León, su origen en Magdalena de Kino, Sonora, le da derecho a aspirar por esa entidad. Además, su apellido sigue teniendo un peso histórico en la región, por el legado de su padre, el excandidato presidencial asesinado en 1994. El senador ya adelantó que tomó una decisión sobre su futuro político, pero que respetará los tiempos electorales para revelarla.

La vieja relación de «padrino» y «ahijado» político
La historia entre ambos va mucho más allá de este rifirrafe. Entre 1989 y 1994, Alfonso Durazo fue la mano derecha y secretario particular de Luis Donaldo Colosio Murrieta en el PRI, la Sedesol y la campaña presidencial, lo que cimentó una cercanía con toda la familia y valió que los medios apodaran a Colosio Riojas como el «ahijado político» de Durazo.

Esta afinidad no era secreta. De hecho, en septiembre de 2021, cuando Colosio acudió como invitado a la toma de protesta de Durazo como gobernador —siendo él alcalde electo de Monterrey—, declaró sentirse «en casa» y destacó la enorme «afinidad familiar» que los unía, demostrando que el cariño público era mutuo en aquel entonces.

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