Julieta Ramírez, quien actualmente goza de licencia como senadora de Morena, es sujeta a investigaciones por parte de las autoridades de Estados Unidos y presuntamente sostendría negociaciones con ellas para proporcionar información que le reditúe en algún beneficio.
Según reportó N+ Focus, el medio obtuvo acceso al denominado «Pro-Free Agreement», un documento contractual firmado entre la Oficina del Condado de San Diego —perteneciente al Departamento de Justicia estadounidense— y la propia legisladora.
Dicho acuerdo establece que Ramírez puede compartir información sobre algún delito, siempre que el Departamento de Justicia se comprometa a no utilizar directamente esa declaración en su contra dentro de un eventual proceso judicial.
El texto también señala que existe un pacto para que Julieta Ramírez se presente ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos, con el fin de evaluar si podría proporcionar datos confiables que justifiquen otorgarle una retribución. Igualmente, el documento indica que la senadora se obliga a no cometer perjurio ni a entorpecer la acción de la justicia.
La senadora responde a las acusaciones
La legisladora con licencia reaccionó a la difusión del reportaje y lo tachó de ser un «mitote nuevo» y parte de una «guerra sucia».
En su perfil de X, manifestó que «no se pierdan el más reciente episodio de guerra sucia… cortesía del Canal de las estrellas!» y acompañó el mensaje con una foto de Michael Jackson mientras come palomitas.
Señalamientos por visa y actos de campaña anticipados
En enero pasado, Ramírez había negado ya los rumores sobre la cancelación de su visa americana, y como prueba difundió videos grabados desde California, en Estados Unidos.
Sin embargo, en julio surgieron nuevamente las acusaciones por parte del periodista Luis Chaparro, quien insistió en que su visa había sido retirada. Frente a estas renovadas imputaciones, la senadora accedió a una entrevista en televisión para mostrar de manera física su documento migratorio vigente.

